Para saber lo que pasa por aquí...

Pintadas 5 estrellas

Para empezar, y que no nos pase como otras veces, que entendemos perfectamente que el culpable de esto es la persona o personas que lo pintaron.


El Maxi amaneció este fin de semana
con varias pintadas más

No buscamos al culpable sino a los responsables… o si lo preferís, a los ‘demás responsables’.

Porque el problema del Maxi no es que haya amanecido un fin de semana más con otra pintada más (que, por cierto, van mejorando su calidad poco a poco); sino que, a día de hoy, el Maxi es un edificio abandonado.

Abandonado porque la crisis echó por tierra el proyecto que había para aprovechar económicamente el espacio maravilloso e irrepetible que ocupa.

Abandonado porque hace ya muchos años que está fuera del circuito (y del corazón) de la gente de Santa Cruz.


Las pintadas ocupan hasta las plantas altas
del edificio abandonado

Abandonado porque su actual propietario no quiere (o no puede) oir los requerimientos que periódicamente, aunque sin excesiva fe, le envía la Corporación Municipal de Oleiros.

Abandonado porque la gente se hace fotos en la pasarela del Castelo y no en la terraza del Maxi…

Abandonado, definitivamente… porque aún luce en sus ventanas un cartel anunciando su inminente cierre para mediados de noviembre de 2006.

¿Quien puede evitar la tentación de firmar con su nombre (y su spray) en ese lujo de pared?

Olvidamos que las estrellas del Maxi son para el entorno que comparte (ahora, más bien, que ocupa) con el resto del pueblo de Santa Cruz.

Es un edificio viejo y feo… como muchos otros. Y no merece estar así… simplemente por estar en donde está. Nadie le quita la culpabilidad el tipo (o la tipa) del spray… pero hay otros responsables de que el Maxi esté como está. ¿Que esto últimos no pintan en las paredes de los demás? Posiblemente no… pero el sitio en el que está el Maxi es de todos y habrá que ver si es más ‘justificable’ tener esto así… o pintarle la ventana.