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Todo por un plato

Un niño más va a comer en el comedor del Colegio A Rabadeira. No habría mas historia si no fuera porque esto provocó la dimisión en pleno del Consello Escolar.

Este Consello Escolar, formado por la Dirección del Centro, Profesores y padres de alumnos, así como por representantes del Concello y del personal laboral no docente; es responsable, entre otras cosas, de la baremación de las solicitudes de plazas en el comedor escolar. Ellos hacen las listas: 325 plazas; ni una más. El 326 se queda fuera.

Esto de las 325 plazas no es por gusto del Consello Escolar. Es lo que marca la ley como máximo para las instalaciones y el personal que apoya ese servicio. Si por ellos fuera, serían 330 o 356; para acoger así a los 31 solicitantes que se quedaron fuera.

Todos los niños con transporte escolar y domicilio a más de 2000 metros del centro tienen derecho a comedor. Tienen derecho a solicitarlo, claro; porque cuando son 356 niños en esas condiciones que lo solicitan, 31 se van a quedar fuera. Por unas razones o por otras… unas más obvias y otras más rebuscadas.

La razón más obvia de todas (parece) es la de presentar la documentación cuando las listas ya están hechas… fuera de plazo; caso de 13 solicitudes. Y digo (parece) porque luego no es así. La normativa que rige los comedores de toda Galicia no marca ‘plazos’. El ‘plazo’ es una herramienta que emplea el Consello Escolar para facilitar su propia labor. Tal es el argumento principal del recurso presentado por los padres de un niño ante la Delegación Territorial de la Consellería de Educación. Por otro lado, el único recurso presentado: en forma, en plazo y ante la autoridad competente para resolverlo.

Jesús Vázquez tuvo que sentir pánico a la hora de firmar esa resolución; pero no creo que haya soñado, ni en sus peores pesadillas, con lo que se le iba a venir encima. No es que tuviese nada en contra del niño; más bien las consecuencias políticas del DNI (la adscipción a la Seguridad Social, sobre todo) de los firmantes del recurso: dos abogados (y de los buenos), padres del chaval y altos cargos de la actual Xunta de Galicia… los dos.

Que estos dos señores hayan dado en el clavo con su Recurso de Alzada no dice nada malo, en principio, de ellos. Son abogados y de los buenos. Tampoco dice nada malo de la Xunta, que parece tener buen ojo a la hora de fichar.

Pero el tema se tornó en bronca política y la gente no dudó a la hora de acusar a la Xunta de ‘favoritismo’ ante las firmas al pié del recurso. En política, escrúpulos los mínimos; y es muy fácil preguntarse, como hizo Méndez Romeu, qué hubiera pasado si, por azar o casualidad, hubiesen sido los padres de otro alumno los que hubieran presentado el mismo recurso en el Registro de Monelos… dirigido al mismo Sr. Delegado D. Jesús Vázquez. No es preguntarse… es responderse lo que se responde a sí mismo el 90% del personal.

El caso del favoritismo saltó a la arena nacional durante este fin de semana de la mano de El País, y ayer mismo nos llamaron de Cuatro para que les proporcionásemos datos e imágenes sobre este tema para un programa nuevo, del mismo equipo de ‘Las Mañanas de Cuatro’ que se emitirá por las tardes con el original nombre de ‘Las Tardes de Cuatro’. Bromas aparte, parece muy claro que esto no va a acabar aquí.

Desde luego, el niño sigue teniendo derecho a su plaza de comedor (ya era usuario del servicio) por muy ‘altos’ que sean los cargos de sus papás y muy fuera de plazo que haya sido entregada la documentación. Sin embargo… 326 no. 326 es un número imposible en el comedor de A Rabadeira.

El Consello Escolar dimitió en pleno. Dimitió también el Director del Centro. El Claustro se niega a presentar una Dirección alternativa. La Consellería amaga con que lo hará por designación y el Concello responde que no reconocerá, en el nuevo Consello Escolar, al Equipo de Dirección que ‘designe’ esa Consellería.

¿Por qué 325 plazas?

Es la pregunta del premio. Una plaza más supondría contar con más apoyo voluntario, un cocinero más y otro auxiliar para el comedor. Con 326 plazas el servicio estaría extremadamente sobredimensionado. Si es que estas plazas se cubren, claro… Pero es que si el hijo del jefe de la asesoría jurídica de la Seguridad Social de A Coruña y la secretaria general técnica de la Consellería de Traballo e Benestar es atendido en el comedor sin ese cocinero y ese auxiliar, el escándalo sería ya digno de Berlusconi.

¿Que es lo que se puede hacer?

En principio, la ley obligará a contratar a ese personal de refuerzo y a buscar los voluntarios que marque el siguiente escalón del servicio. Podrían admitirse a todos los alumnos que se quedaron fuera y hasta ofertar menú del día en la puerta…