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En recuerdo de Jose Couso

La madrugada del 8 de abril de 2003, fuerzas blindadas estadounidenses atacan los tres puntos de Bagdad desde los que aún se emitía señal en directo de TV. Ametrallan la de Abu-Dhabi TV y bombardean la sede de Al-Yazeera y el Hotel Palestina, refugio de los enviados especiales de las agencias internacionales.

El impacto en la planta 15 del Palestina, en la que se alojaban la práctica totalidad de los reporteros de REUTERS, causa la muerte a un compañero de la agencia y heridas, entre otros, al cámara ferrolano de Telecinco José Couso que se encontraba grabando en la planta inferior.

La gravedad de las heridas hará que el reportero fallezca horas después.

La versión oficial del ejército de EEUU fue, en un primer momento, una respuesta a fuego enemigo. Posteriormente, se cambió esta versión y el fuego enemigo se trasladó a la orilla opuesta del Tigris; pero parece que ese fuego era «guiado» desde la zona del Hotel Palestina.

Que el mismo día a la misma hora se bombardearan dos Televisiones queda como producto de la casualidad.

La investigación interna del ejército exime al mando de la columna blindada de toda responsabilidad. Y, posiblemente, no la tenga.

Un ejército es un sable, no un escalpelo. La misma mirada que nos ofreció Oliver Stone en Platoon, una de las más elaboradas críticas a la guerra desde el cine: «Bufón» se alistó a periodista militar ante la atónita mirada de su sargento de los marines.

Cuando comenzó la invasión en Bagdad, la mayoría de los integrantes de Telecinco regresaron a España. Sólo quedaron Jon Sistiaga y José. El periodista vasco relató su visión de los hechos en un libro publicado el año siguiente: Ninguna guerra es igual a otra.

Para complicarlo aún más, varios cables revelados por la trama Wikileaks, muestran presiones por parte del Gobierno de los EEUU sobre la fiscalía de la Audiencia Nacional española para que se inhibiera del caso al no corresponderle jurisdicción de guerra en Irak.

De ahí la importancia de las palabras de David Couso: «Cuando te dispara un carro de combate te asesinan, no te matan».

Acusan al Alcalde Gelo de estar más pendiente del autobombo que de lo que le haya podido pasar a Couso. El caso es que aquí ya tenemos un parque en su memoria. Cosas de la cintura política de este Messi de los alcades: ni la elección del día (11 de Septiembre) parece casual.

Algo que añadir a aquel primer gesto de CUAC FM.

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