Para saber lo que pasa por aquí...

Reportajes de Oleiros (64)

A vueltas con la posible legalidad o no del TECOR (antiguo Coto) en terrenos del Monumento Natural RED NATURA Dexo-Serantes, recibimos este interesante correo electrónico:

En la noticia de La Opinión se destaca que “ninguna normativa prohíbe la caza en la zona, aunque sí se impide en otros espacios naturales”. Bien, veamos si es cierto…

La Lei de Caza de Galicia indica en su artículo 9 que “los terrenos cinegéticos incluidos en espacios naturales protegidos perderán su condición y pasarán a ser refugios de fauna, salvo que la propia declaración o el plan de ordenación de los recursos naturales correspondiente indique otra cosa”. ¿Y qué es un refugio de fauna? Pues según esa misma ley, un terreno en el que “la caza estará permanentemente prohibida, sin perjuicio de que por circunstancias especiales, suficientemente justificadas, la Consejería de Agricultura, Ganadería y Montes acuerde su autorización para especies determinadas”. Reitero que no estamos hablando de ninguna ley “ecologista”, sino de la propia ley de caza.

Como el decreto de declaración del Monumento Natural no dice nada al respecto, y no existe tampoco un plan de ordenación, mi conclusión (sin ser jurista) es que la existencia de un Tecor (los antiguamente llamados cotos de caza) en el Monumento Natural es contraria a la Lei de Caza, ya que esa superficie debería ser Refugio de Fauna. Por lo tanto, y en este caso concreto, yo creo que la denuncia de la que se habla tiene poco recorrido: esos cazadores están cazando legalmente, en un coto ilegal (presuntamente), pero tienen derecho a hacerlo ya que la administración ha autorizado ese coto. El problema está más arriba: en quien aprueba un coto donde debería declarar un refugio de caza, en sus motivaciones y en las posibles responsabilidades que de eso se puedan derivar…

Pero el origen del problema es más profundo, y esto es una consecuencia. El problema está, una vez más, en la falta de compromiso con el medio ambiente, en el que no creen, de la administración. En declarar espacios protegidos como lavado de cara o porque nos viene impuesto de Europa, declarados a regañadientes y sobre el papel pero no en la práctica, sin ordenación, sin gestión. Así, lo que debería ser una oportunidad para la conservación, educativa, y de desarrollo social y económico acaba convirtiéndose en una fuente de conflictos… ¿en que cabeza cabe promover el senderismo, el turismo y la caza en el mismo lugar? ¿donde están los gestores?

Por último, y en casos concretos como este, creo que tampoco se puede olvidar la responsabilidad individual de algunos cazadores. En 2.000 ha hay sitio para todos, y una cosa es que tengas derecho a ir a cazar donde hay turistas y niños, y otra cosa es que lo hagas…

Un saludo
Sergio París