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A vueltas con las redes sociales: tres detalles y una reflexión

En ese día especial, los gallegos recordaremos y celebraremos la obra de este paisano de mi abuela… de Guitiriz; y de paso, reclamaremos al mundo el acceso “universal” a la banda ancha de internet como garante de la igualdad de oportunidades entre los habitantes de los distintos países.

Esto viene a cuento por tres detalles y una posterior reflexión a la que os animo a debatir en este blog o en nuestra página de facebook…

El primer detalle es la sentencia de Tribunal de la UE quien, contradiciendo al mismísimo Abogado General de la Unión (Niilo Jääskinen) condena a Google a buscar la manera de garantizar el “Derecho al Olvido” en su sitio web: borrar de los resultados de las búsquedas todos los enlaces a páginas que contengan datos personales de ciudadanos europeos y que, con el Reglamento vigente en cuanto a protección de esos datos, su difusión pueda ser reclamada con arreglo a las legislaciones de los diferentes países.

El segundo detalle es la respuesta a aquella “difusión” en redes sociales de fotografías “íntimas” protagonizadas (y, por lo que se sabe, obtenidas) por una menor que corrieron como la pólvora de móvil en móvil entre los alumnos (y alumnas) de un instituto de Vigo. Para ella no hay solución (ni tecnológica ni de la otra) que garantice su “Derecho al Olvido”… pero los padres de los alumnos de Oleiros (y de toda Galicia) hemos visto como nuestros hijos llegaban a casa con trípticos, panfletos, folletos e incluso bibliografía de consulta acerca de cómo actuar en esos casos.

Un tercer detalle nos aleja de esa estela tecnológica y nos acerca (desgraciadamente) a lo más humano: cuatro tiros dejan en la acera el cadaver de la Presidenta de la Diputación de León y, casi instantáneamente, las “redes sociales” echan humo… tanto como la pistola de los/las asesinos/as. Ese humo, de momento, ha obligado a entregar las actas de concejal a dos “presuntas” socialistas de Arousa… posiblemente madres de alumnos que recibieron hace menos de 48 horas la correspondencia (dípticos, flyers, tarjetas de visita de psicólogos infantiles…) a la que nos hemos referido arriba.

Y ahora viene la reflexión… y la voy a hacer planteando una serie de preguntas:

Ese “derecho al olvido”… ¿prevalece ante el “interés público?; por interés público me refiero a lo que se ha “convertido” en noticia…

Si prevalece… ¿pueden considerarse “delito” los comentarios de estas “presuntas” acerca del terrible asesinato de León?; o… si no prevalece… ¿ayuda a la policía o a las víctimas de la difusión de datos (en este caso imágenes) íntimos… el tratamiento “noticiable” de un caso como el de Vigo?

El caso es que de debajo de las piedras aparecen una serie de “expertos” que vienen a “aconsejar” con mayor o menor entusuiasmo y acierto; pero que esos “expertos” lo sean en comunicación, educación o psicología infantil no les convierte en “gurus” del medio: de lo que es, puede ser o cómo puede funcionar un medio social (o “red social”… como en la película) pueden hablar con criterio personas que pueden contarse con los dedos de la mano, comunicarse por teléfono y llamarse por su nombre.

La mayoría de esos consejos son “de sentido común” que quedan bastante en entredicho cuando los “profesionales” de ese “sentido común” (esos concejales de regional preferente a los que yo tanto admiro y respeto… y no es broma) salen por las peteneras por donde salen en plena campaña electoral.

Nuestro problema (y digo nuestro… porque es nuestro) es que tenemos una cultura audiovisual basada en el modelo televisivo. Ese modelo en el que tú ves lo que sale por la pantalla… y nada más.

Ahora eso no existe: no sólo la pantalla te ve a tí… sino que se crean contenidos “ex-profeso” para esa pantalla, con la intención de “saber” quien los ve y quien no. Hay que ajustar la cultura “audiovisual” de nuestro hijos a ese “pequeño” matiz… y eso no lo estamos consiguiendo porque las disciplinas que tradicionalmente se han dedicado a asesorarnos en esos términos no acaban de redefinirse para introducir ese cambio: no es “interactividad”… es casi “intencionalidad” por parte del sistema interactivo.

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