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“Os cinco barcos que quedan en Mera non dan para ter unha cofradía”

La Consellería confirma la solicitud para mantener la reunión, pero asegura, en contra de lo que sostiene García Seoane, que para formar una Cofradía no se exige un número mínimo de barcos ni de cófrades. Por debajo queda el tema del uso de los locales de la Casa do Mar.

Hace unos días, en una reunión con la Conselleira de Traballo e Benestar, Beatriz Mato, se anunció la apertura de la planta baja de este edificio para actividades socioculturales destinadas, en principio, a los mayores del pueblo; al no verse posible la apertura de un Centro de Día en la localidad.

Para la Corporación Municipal, el edificio, aún así, permanece “infrautilizado” porque la planta alta está ocupada por la Cofradía de Pescadores; una entidad para la que el alcalde insiste en su integracion en el Pósito de Lorbé… o su disolución.

El Patrón Mayor, Guillermo Neira, explica a La Voz de Galicia que tales argumentos no son nuevos; pero que la Cofradía da uso al local todas las tardes de lunes a viernes y los sábados por la mañana.

También recuerda el Patrón que son 9 y no 5 los barcos pertenecientes a la Cofradía de Mera; y que si sus amarres están en A Coruña, Sada o Lorbé, es por la falta de mantenimiento (más bien abandono absoluto) del puerto de la localidad. Existe, de hecho, un proyecto de ampliación del puerto de Mera que ya cumple 7 años metido en un cajón.

Neira pone el dedo en la (…) cuando afirma que los terrenos en los que se levanta el edificio, construido hace poco más de 20 años, pertenecían a la Cofradía; y que a cambio de su “cesión” se garantizó un lugar de reunión para la misma mientras ésta existiese.

Sin entrar en si la Cofradía debe tener local o no, que nos suponemos que sí; el problema de Mera no es que tal Cofradía ocupe un sitio… el problema de Mera es el de una población que hace unos 30 años basaba su economía en la pesca y a día de hoy la basa en las… ¿pensiones?. Y eso es porque sus instalaciones portuarias fueron abandonadas suponiéndolas “caducas” o “superadas” por generaciones que vieron su vida arreglada malvendiendo fincas para construir.

El otro día, publicamos una noticia que hablaba de la vaca “oleirense” que se utilizó en el Belén de Montrove. Fué la auténtica “estrella” de ese Belén… teatralmente hablando. Entre los muchos comentarios que recogimos en facebook y en twitter, uno llegó a sorprendernos: “O verdadeiramente alarmante é que en Oleiros, un Concello que hai 30 anos baseaba a súa economía no agro; a día de hoxe, unha vaca sexa case ‘arqueoloxía'”.

La gente de Mera le dio la espalda al Mar. O no. Quizás Mera era un pueblo pequeño que de repente creció. Creció con gente que vino de fuera; y la gente que vino de fuera no tenía la relación con el Mar que tenía la gente de Mera.

Quizás lo que ocurrió fue que la gente de Mera no supo aportar “su visión” del Mar a la gente que vino de fuera… o que percibió que la gente que vino de fuera les importaba un pimiento esa visión. El caso es que ahí se produjo una pérdida.

Ahora se produce el efecto contrario. La gente de fuera ya no es de fuera… es de Mera; y, en conjunto, vuelven la vista al Mar.

Obviamente, un Mar distinto del de hace 30 años… pero ¿qué no lo es?

En ese efecto contrario, la Cofradía es fundamental… Flaco favor le hace la Cofradía a Mera dejándoles sólo “el sitio”. Sr. Neira, Sr. Alcalde… nuestra opinión es que la clave es esa: la Cofradía tiene que ser el garante de que Mera pueda recuperar, algún día, esa “visión” del Mar de la gente de Mera; para todos: los de Mera, los que han venido de fuera y los que aún quedan por llegar.

No es tomar o desistir del sitio… es tomar o desistir de la “responsabilidad”.

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